Una vez situado el codo alto, y hacer un agarre adecuado en el agua, debemos bloquear el brazo como una sola pieza y hacer un movimiento hacia dentro y hacia atrás, de forma que activemos la cadena muscular cruzada y poder tirar de los músculos de la espalda, que son los más grandes y fuertes.

Este movimiento (hacia dentro y atrás) suele ser más fácil de reproducir que el codo alto por la posición natural del cuerpo. Pero a veces, los nadadores no saben o no pueden activar dichos músculos mientras nadan porque no lo han hecho previamente, dándole mucha importancia a la flexión y extensión del brazo, dejando dicho cuerpo estático y no jugar con el mismo.

Con Guidebow, este problema lo corregimos instantaneamente al no dejar al brazo que se extienda, ya que una vez llega al tope de la herramienta, ésta le obliga a realizar la brazada flexionada y poder estirar el brazo de nuevo durante el siguiente movimiento (hacia fuera y hacia arriba) antes de sacar el brazo fuera del agua.

Como anteriormente hemos dicho, aconsejamos trabajar dicho movimiento con una goma fuera del agua, para sentir con más facilidad dicho movimiento e implicar en la propulsión toda la superficie del brazo, antebrazo y la mano.

El error que más se suele cometer en un nadador principiante es utilizar la palma de la mano como única zona de presión contra el agua, haciendo ésta el único elemento de la propulsión en natación. 

De esta forma que mostramos con la goma y Guidebow, el nadador podrá transferir esta zona de presión contra el antebrazo y mano como un bloque para poder obligar al cuerpo a que haga más rolido y nadar de forma más fácil.

Al principio se cargará más cadena muscular posterior (espalda) pero la adaptación será más rápida y eficiente a medio y largo plazo.

El equipo técnico de Guidebow

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